Hoy vamos a abordar la importancia que tiene para cualquier estrategia de ciberseguridad de empresas, marcas e instituciones el atajo y prevención de posibles vulnerabilidades. Hay que tener en cuenta que toda empresa utiliza en su rutina diaria todo tipo de tecnología, lo que nos permite realizar tareas ágiles y de manera más sencilla. Pero es ahí, en la tecnología que utilizamos, donde los ciberdelincuentes aprovechan cualquier resquicio para poner en riesgo nuestro sistema y proyecto. Por ello es fundamental hoy en día conocer los distintos tipos de vulnerabilidades de todos nuestros dispositivos tecnológicos, y del hardware y software que utilizamos, para controlar los posibles riesgos a los que nos exponemos.

Es importante en primer lugar hacer un inventario de activos identificando los sistemas o servicios críticos, es decir, los que ponen en riesgo nuestra actividad o la paralizan en caso de fallo, y especificar quiénes serán las personas responsables de cada uno de esos activos a la hora de controlar la seguridad de los mismos.

En esencia, ¿qué son las vulnerabilidades? Son debilidades de nuestros activos que pueden hacer que las amenazas terminen siendo incidentes importantes para nuestra empresa. Y las mismas se suelen clasificar según quien sea el responsable de resolverla.

Así, las vulnerabilidades de diseño, las que nos vienen directamente con el producto o servicio, corresponderá al fabricante o desarrollador, permaneciendo atentos al servicio de soporte técnico o a las alertas de seguridad del fabricante que podamos recibir para actuar inmediatamente.

Las que tienen que ver con el despliegue y configuración son las que no sucederán, o que se podrían minimizar, siempre que hagamos un buen uso o sigamos unas buenas prácticas en su uso.

Y las que tienen que ver con el uso del hardware y software las solventaremos con una estrategia previamente establecida de uso correcto, tanto de equipos como de programas. Por ejemplo, todo lo que tiene que ver con dispositivos externos, con los sistemas cloud, con las contraseñas…

Si corregimos nuestras vulnerabilidades en nuestros activos haremos que los riesgos posibles no se concreten en amenazas. En ciberseguridad, la prevención es fundamental. Ya sabemos que la protección total y cien por cien segura no es posible, pero será importante actuar y prevenir en todo aquello cuanto pueda ser motivo o indicio de futuro riesgo y mantener un importante equilibrio entre la inversión que realizamos y los riesgos a los que nos enfrentamos. Y en esa escala de anteponer unos riesgos a otros resulta clave conocer con profundidad a qué tipo de riesgo nos enfrentamos.

Como siempre, te recordamos que en Velorcios somos especialistas en adaptar los productos y servicios tradicionales de nuestros clientes al entorno digital a través de soluciones tecnológicas que deriven en un proceso de transformación digital ágil y seguro, como todo lo relacionado con la tecnología Cloud o la Ciberseguridad. Ante cualquier tipo de duda, ponte en contacto con nosotros.