La nueva realidad, marcada por la COVID-19, impide que los centros educativos puedan utilizar sus aulas de informática al no poder cumplir las medidas de seguridad exigidas por las autoridades sanitarias.

En muchos casos, esta limitación se ha convertido en un escollo insalvable para el profesorado ya que muchas materias requieren del uso del aula de informática para poder ser impartidas con garantías.

Dado que este escenario parece que no va a cambiar, al menos en un corto plazo de tiempo, y siendo conscientes de que la actividad docente no se puede detener, nuestro objetivo como tecnólogos no puede ser otro que dar respuesta a la nueva realidad y lograr que la formación que se imparte en el aula de informática se realice de manera satisfactoria. 

Cerrado por COVIDEs importante aclarar que no nos referimos a las Aulas Virtuales tipo Moodle, Edmodo, Google Classroom… que desde hace ya tiempo se vienen usando en la formación a distancia. Hablamos de las Aulas de Informática que tan acostumbrados estamos a ver en los centros educativos; esas que ocupan un espacio físico y cuentan con un ordenador por alumn@ que a su vez tiene instalado el software necesario para la formación de cada materia específica, y que permiten al profesor@ interactuar directamente con los alumn@s y sus equipos de forma individual. 

Esta situación que, hasta hace poco era la habitual en los centros educativos, ha cambiado radicalmente y en su lugar ha aparecido un cartel en la puerta del aula de informática que indica “Cerrada por COVID”. 

¿Cómo podemos dar respuesta a esta necesidad del uso del aula de informática? Como en otras muchas ocasiones, la solución pasa por la virtualización. Y es así como nace un nuevo concepto: el AULA DE INFORMÁTICA VIRTUALIZADA.

Comencemos por conocer qué características definen a un Aula de Informática Virtualizada para darnos cuenta que, en esencia, no es muy diferente al aula de informática tradicional. 

Se trata de un espacio virtual en la nube al que se accede desde Internet, donde cada alumn@ dispone de un escritorio virtual (VDI) en el que tiene instalado el software necesario para la formación de cada materia específica. Del mismo modo, el profesor@ cuenta con otro escritorio virtual y con el software necesario que le permitirá actuar directamente sobre el equipo de los alumn@s y así poderlos tutorizar de manera individual. 

Aula de Informática VirtualizadaDe esta manera, a nivel docente las necesidades quedan cubiertas, así que la solución es transparente tanto para el alumnado como para el profesorado.

Como ya hemos dicho, cada alumn@ dispondrá de un escritorio virtual (VDI) al que podrá acceder desde su casa con el ordenador o tablet que usa habitualmente. Solo necesita una conexión a internet y un navegador tipo Chrome, Edge, Firefox… Se le proporcionará una dirección del tipo: http://www.micentro.com/auladeinformatica así como un usuario y contraseña.

A su vez, el profesorado también contará con un VDI al que accede desde Internet al igual que lo hace el alumnado desde la misma URL y con unas credenciales del mismo tipo.

El profesor@, además de tener en su escritorio virtual todos los programas que necesita para dar la clase, dispondrá de Veyon, una aplicación con la que podrá interactuar y monitorizar los equipos del alumnado.

Veyon es un software gratuito y de código abierto para la monitorización de ordenadores y la gestión de aulas compatible con Linux y Windows, que proporciona una interfaz de usuari@ que ha sido optimizada para un uso sencillo y un acceso rápido a los equipos del aula. 

De este modo, combinando el uso de VDI y de un software de monitorización en la nube, hemos conseguido virtualizar el aula de informática replicando el escenario propicio para impartir la formación.

Por último conviene señalar que la solución propuesta:

  • Ayuda a cumplir con las medidas sanitarias de la COVID-19.
  • Permite mantener la práctica docente habitual.
  • Elimina la limitación de espacio, ya que no requiere una sala específica dedicada.
  • Permite al profesorado y al alumnado estar en poblaciones distantes.
  • No implica inversión en nuevo equipamiento, ni para el centro ni para el alumnado, al ser una solución cloud.
  • Solo se paga por el tiempo que se necesite al ser modo SaaS.
  • Su configuración y puesta en marcha es inmediata.
  • Es fácil de usar tanto para el alumnado como para el profesorado.
  • Cumple con todas las medidas de ciberseguridad del RGPD.

En este enlace podrás conocer más detalles sobre esta solución orientada a dar respuesta a las nuevas necesidades de la Comunidad Educativa.