Muchas empresas no han dedicado los esfuerzos suficientes en la renovación tecnológica de su negocio. Si su empresa no ha estado aplicando tecnologías digitales en los últimos 10 años, es posible que corra el riesgo de no ser suficientemente competitiva a día de hoy. Herramientas como tiempo compartido, mainframe, computación departamental, cloud computing, ERP, software de gestión documental, CRM… deberían aparecer (quizás no todas, pero si una gran parte) en la lista de tecnologías que la organización está aplicando para el crecimiento de la empresa. La ineficacia en las estrategias de catalogación y búsqueda de información es un factor obstaculizante en la lucha por la competitividad. Por esta razón, de la lista de tecnologías nombradas anteriormente, la gestión documental se está convirtiendo en una parte fundamental del crecimiento de la empresa.

Seguramente todas las organizaciones son conscientes de los beneficios de estas herramientas. Sin embargo, no todas las están implementando, ¿por qué? Averigüemos algunos posibles motivos de los obstáculos en la transformación digital:

Resistencia del trabajador al cambio

Cualquier novedad que suponga un cambio en la forma de trabajar del empleado puede ser percibido con cierto recelo.

La solución para evitar este tipo de reacciones pasa por la implementación progresiva de una metodología que fomente la colaboración de todo el equipo. Por ejemplo, jornadas de brainstorming, formación, proyectos colaborativos en la plataforma, etc.

El ROl del CIO

El ROl del CIO a veces no está correctamente definido en la organización. Dentro de la hoja de ruta para la transformación digital, el CIO debe ser partícipe de todas las tomas de decisión y debe considerarse uno de los impulsores del cambio. Es decir, pasar de un maestro de operaciones a un líder estratégico. En muchos casos, el CIO no tiene cargo decisor o está parcialmente aislado respecto a otros líderes de división.

El CIO del futuro debe ser un líder, el abanderado de la disrupción tecnológica de la organización:

  • Planificar nuevas estrategias para potenciar los negocios.
  • Elegir servicios de almacenamiento que busquen el beneficio de la empresa y no solo el rendimiento tecnológico.
  • Buscar el ahorro en procesos tecnológicos que pueda proporcionar ahorro al negocio, incluyendo la supervisión y el optimizado de sistemas ERP, comercio electrónico y administración de ventas.

ROI del proyecto

En la mayoría de proyectos tecnológicos hay que realizar una inversión importante. El CFO, el Director Financiero, como persona decisora del proyecto, debe analizar minuciosamente la viabilidad financiera del proyecto y calcular el retorno de la inversión del proyecto.

En el ejemplo de un gestor documental, en el cálculo del ROI deben intervenir las horas de trabajo, resultados de auditoría (¿he pasado la auditoría o me enfrento a una sanción económica?), consumos de papel y tinta, espacios de almacenamiento, costes relacionados con armarios, carpetas y cualquier tipo de material de oficina.

Transición de sistemas heredados

Un reciente informe de Cloud Industry Forum revela que 9 de cada 10 empresas consideran los sistemas informáticos heredados como una barrera a la transformación digital y al crecimiento de la empresa.

La encuesta realizada a finales de 2017 a 200 TI Manager de empresas de más de 500 empleados revela que el 89% de los encuestados, considera que los sistemas heredados son un desafío que debe superarse para avanzar en la transformación digital. Según IDC, para 2020 se doblarán las iniciativas de transformación digital del 20% al 50%.

En algún momento, el cambio no será una opción, sino un imperativo. Mantener demasiado tiempo este tipo de infraestructura puede llegar a poner al negocio en riesgo. La solución a los sistemas heredados pasa por realizar migraciones de infraestructura y aplicaciones hacia la nube en un modelo como servicio IaaS o SaaS, respectivamente, o valorar el rehosting en el caso de mainframes.

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